February 23, 2006

Trabajar en un periódico es más o menos surrealista.//Un día estás comiendo con un compañero que en diez minutos va a entrevistar a Krauze y te pregunta si tienes alguna sugerencia mientras te atragantas con un trozo de carne. Cinco segundos y medio litro de agua de tamarindo después, le das un par de ideas//Otro día escuchas como viene un individuo al que yo llamo el chico NEO y considero absolutamente superficial, a confirmar mis prejuicios sobre cualquiera que se ponga sandalias de diseñador para ir a trabajar preguntándole al reportero que cubre la fuente de política que si qué opina sobre los bombardeos de hospitales en Irak (yo pongo cara de what? porque deveras este tipo jamas preguntaria tal cosa), el reportero expone sus opiniones y el susodicho fulano hace la consecuente explicacion a lo que seguramente sabe que todos nos estamos preguntando. "Es para una conquista, es que me pregunto eso". Ugh. Disgusting. Y olvido lo más importante, solamente aquí puede llegarte un correo en el que te invitan a participar en una investigación "periodística" que consiste en dejarte hipnotizar por John Milton mientras un panel de expertos analiza el proceso. Plop. Pero de eso no quería hablar, de lo que quería hablar es del fenómeno/síndrome "Princess On Board" y es que hoy por la mañana pasó una fulana (con el cabello con sus correspondientes rayitos y recien planchado y mas maquillada que... que.... er... muy maquillada). En el vidrio trasero del carro llevaba una calcomania de una corona que decia "Princesa a Bordo". Mi teoría es que está de moda ser una bitch estilo JLO y llevar las uñas largas, colores rosados y alucinar que los hombres deben tratarte como una princesa y deben estar siempre rendidos a tus pies. Es como una plaga. Cuando voy a comprar camisetas nunca encuentro una porque todas dicen algo cursi como "Cuttie" o "Angel" o "Daddy´s Prince". Yeah right. I need to make my own, and they ask you why your tshirt says California. Las mujeres, instaladas en su papel de divas, tratan a los hombres de "losers" y esperan, no se que esperan, pero les falta un tornillo. Es que es incongruente, están las mujeres con una cervezota de bote y un cigarrón y blusas rositas que dicen princess. Ah pues como se han devaluado las princesas. En fin. Quizá es debido a todos estos rollos que siempre termino escribiendo sola, para mi, para nadie. De todos modos jamás me pintaría el pelo. Ni me pondría una camisetita rosa que diga Princess. A lo mejor una que diga WTF.- Yours Truly.

3 comments:

kaju said...

escribe un guion mujer... seria encantador ver una pelicula con tu voiceover de todos los dias XD

Mike said...

Un buen sitcom podria salir tambien de todo esto.

-- o ya salio? The Office (FX)

Pienso que todos tenemos muchas historias que contar, sobre el universalmente surrealista ambiente laboral. Hay cada cosa que ni aunque uno las cuente, se pueden creer.

Scott Adams saco partido de ello y salio la tira comica DILBERT, en la cual mas de uno nos vemos reflejados en un momento u otro de nuestro ir y venir por la empresa.

De cualquier modo, muchas gracias por compartir esos momentos "priceless" que te acontecen.

Saludos!!!

-- El Miguel

Lilianita Lila said...

Simplemente "encantador" para parodiar a mucha gente... Es curioso vernos envueltos en un mundo que resulta que es sólo trabajo pero que damn it, es todo nuestro mundo de pronto... Aunque no reconociera a todos los personajes que describes (lo cual también me divierte sobremanera), tu texto sigue siendo muy bueno jaja.