January 14, 2007


*Real women have curves

Hace tiempo que quería ver esta película. De alguna manera siempre me he sentido atraída por todo lo que se haya presentado en Sundance -no se porqué, supongo que por snob, pero la verdad es que muchas han estado bastante malas-. Como sea, el tema me interesó. Quizá porque de alguna manera me identifiqué con él. Quienes me conocen se saben la historia porque supongo que fue tan traumático que he debido repetirla como loro para sacarla de mi sistema. Y es que al salir de la preparatoria mis papás no estaban muy de acuerdo con que fuera a la Universidad. Pensaban en algo más sencillo y redituable, como, precisamente, costura. Pensaban que con algo así resolvería mi futuro económico y de paso no tendría que salir de casa. La verdad es que siempre habíamos estado juntos. Mi mamá, mi papá, yo y mis dos hermanos. El que me fuera era todo un acontecimiento. Y estaba el asunto del dinero. Por entonces me habían ofrecido una beca en el tec de monterrey que ofrecia pagar el 90% -era un estimulo para los mejores promedios en cada prepa-, y la verdad ni siquiera fue una opción. Se trataba de una escuela demasiado costosa para nosotros. No importa. Siempre está la escuela pública. Saliendo del baile de graduación de la prepa y con todo y el peinado chistoso que me habían hecho (mientras preparaba el discurso de despedida a los alumnos en la entrega de certificados) salí disparada en la madrugada junto con otros tres compañeros de la prepa (manuel, juan carlos y mi querido victor hugo). Iba manejando el papá de Juan Carlos, y de hecho tuvimos que darle para la gasolina. La escuela elegida era el ITH. La carrera, Informática. Del examen sólo recuerdo que me dolía la cabeza de tantos brochitos que traía clavados en el craneo con aquél maldito peinado. Debo haber sido la única haciendo el examen de admisión con peinado de quinceañera de rancho. No recuerdo que pasó después, sólo que estábamos comiendo en la plaza de la comida de Ley del Sahuaro y que debíamos regresar a ver los resultados. Era mediodía. I was in. Manuel y Victor Hugo también. Juan Carlos no había alcanzado lugar en Ingeniería Industrial.
De vuelta en casa ya no había más que descutir. El 15 de agosto me regresaba a comenzar con el curso propedéutico. Era un hecho. Los demás días los recuerdo borrosos. Deben haber estado las fiestas del publo en su apogeo, porque por esos días son. El camión que sale para Hermosillo pasaba a las 6:30 de la mañana -igual que ahora, hay cosas que nunca cambian...- y yo estaba esperandolo en la puerta de mi casa. Ahí me despedí de mi papá y de mi mamá. y me trepé en el camión. Un camión de esos de pueblo, medio destartalado y con música de los temerarios o los tigres del norte. El camión iba rumbo a granados, un pueblo que está a cinco kilómetros, a recoger más pasaje. Volvería a pasar por la calle de mi casa. Cuando pasó de nuevo, mi papá lo detuvo. Pensé que algo se me había olvidado. Por la ventana, con los ojos enrojecidos, me entregó una hoja de papel que aún conservo: Hijita querida, cuídate mucho. Me vas a hacer mucha falta. Que Dios y la Virgen te protejan. Y el camión emprendió su marcha. Allá va, por toda la sierra de Moctezuma y Mazocahui. Ures. San Pedro. Hermosillo. Hoy que lo pienso es algo tan sencillo, pero entonces fue un gran paso. Atrás dejaba mi familia, la comodidad de mi casa, a mis hermanos, los cariños de mi mamá, los paseos con mi papá... Toda mi vida hasta entonces, y partía hacia algo relativamente desconocido. Hoy parece tan tonto y simple. ¿Y saben qué es lo mejor? Lo mejor es que sigo regresando allí. Al mismo pueblo. A la misma casa. Y ahí están mis queridos padres para recibirme, y un diploma que dice que me recibí de la licenciatura en informática. No me siento orgullosa de haber terminado la carrera. Me siento orgullosa de haber defendido lo que yo creía. Hoy, lo admito, me hace feliz que mi padre se sienta orgulloso de mí -y que presuma de su hija...así son los padres, supongo- y de que mi mamá, por fin, haya entendido que no tengo porqué servirle a mis hermanos "por que ellos son hombres". Ash.

El verdadero tema de la película es la infravaloración de las mujeres (aunque pensandolo bien la protagonista también habría podido ser hombre), y lo peor, ya no tanto por parte de los hombres como de las mismas mujeres en el seno familiar, en el círculo social y en la comunidad en general. Quien haya vivido en un pueblo pequeño de la sierra sonorense puede entenderlo muy bien. Screw them. :) Menos mal que las cosas ya no son así. They're not. Are they?

2 comments:

kaju said...

jejejee... lindo flash back... ponle un romance en medio, lo adornas con algun archinemesis y ya es un churro... no te creas.

chido el asunto.

Mike said...

Me encanto leer este post.


Deveras.